Descubriendo otra Barcelona

2 marzo, 2018
Descubriendo otra Barcelona

Barcelona es una de las grandes ciudades de Europa y del mundo. Se encuentra entre las cinco ciudades más visitadas y cuenta con unos circuitos turísticos bastante establecidos. Existen muchas cosas que podemos hacer en ella más allá de las visitas típicas a la Sagrada Familia, Las Ramblas o las Playas. Vamos a mostrarte más zonas. Un buen hotel donde alojarse para visitar es el Hotel Mercer Barcelona, situado inmejorablemente en el Barrio Gótico y que es de lo más confortable para tenerlo como campo base de tus incursiones barcelonesas.

Vamos con los puntos destacables de esa otra Barcelona, una opción realmente especial

Parc del Laberint

Si quieres conocer este lugar hay que ir al barrio de Horta, que se encuentra en el norte de la ciudad. Se le conoce menos que el Parc Güell y es de los jardines más añejos de Barcelona, pues fue construido en el siglo XVIII.

El jardín neoclásico se creo sobre el tema del amor. Para conservarlo, solo es posible que diariamente lo visiten 750 personas al día.

 

Tibidabo

Es el sitio de mayor altura de la ciudad y de los mejores lugares para tener las mejores vistas de la ciudad. Está elevado concretamente a 512 metros de altura, en la sierra de Collserola. En lo alto está repleto de atracciones.

Destaca el Templo del Sagrado Corazón, que es una iglesia que tardó 49 años en construirse. El parque de atracciones es el más antiguo de España y mezcla atracciones antiguas con otras más modernas y al encontrarse en lo alto de un monte, está en varios niveles.

Sant Adriá del Besós

Es un municipio que está integrado con Barcelona. A pesar de tener casi 1000 años de historia en Sant Adría del Besós no queda casi nada de su pasado. El sitio que hoy podemos visitar fue desarrollado en el siglo XX cuando se eligió como un sitio donde se asentarían varias plantas termales que debían dar energía a Barcelona, lo que hizo que el pueblo aumentara en habitantes de todo el país.

Resultado del desarrollismo industrial, todavía hoy continúan sus tres chimeneas y una fábrica abandonada. A nivel sociológico, también podemos ver el Museo Histórico de la Inmigración, donde se cuenta el flujo de españoles que arribaron a Barcelona a ganarse la vida.

Los templos romanos

Barcelona en su época romana se llamó Barcino y fue una ciudad que creció a partir de una colonia. No fue tan importante como Tarraco (la actual Tarragona), pero si que era de las principales ciudades de la Península Ibérica. Con el paso del tiempo desaparecieron restos de su época medieval, pero todavía quedan algunos.

La mayoría de los restos están en el Museo de la Historia de Barcelona. La entrada para verlo es gratuita. Son especialmente destacables el templo de Augusto, el recinto religioso de mayor importancia de la ciudad, la vía sepulcral, el cementerio de las clases populares que quedó olvidado bajo la tierra y el domo de San Honorato, que fue una vivienda romana que fue usada como almacén en tiempos medievales.

Museo de la Mariguana

Está claro que el debate sobre la legalización de esta droga sigue en nuestro país, como en otros muchos. En el Barrio Gótico está este museo de lo más modesto, próximo a Las Ramblas y que se inauguró en 2012.

Este museo es un filial del de Ámsterdam, que como todo el mundo sabe es una ciudad donde existe tolerancia con las drogas blandas. Ben Dronkers, su fundador lo trajo aquí con ayuda de otros empresarios catalanes.

El Palau Mornau, se adaptó para alojar el Museo de la Mariguana, que trata todos los muchos aspectos del cannabis en todo el planeta. Desde el uso recreativo hasta el medicinal. Es de gran utilidad para saber de donde viene la mariguana y los variados usos que tienen sus fibras.

Destaca la colección de pipas y viene documentada toda la historia de la prohibición de la mariguana e incluso como hacer un cigarro para poder fumarla.

Esperamos que después de este recorrido, veas con otros ojos la posibilidad de descubrir esa otra Barcelona que no suele aparecer demasiado en las guías o de la que no se suele hablar tapado por los grandes otros atractivos que tiene la Ciudad Condal. ¡Disfruta de Barcelona!