El fútbol como punto de unión

31 agosto, 2017
El fútbol como punto de unión

Existen muchos tipos de relaciones entre un jefe y sus empleados. Tanto uno como otros pueden relacionarse en contextos diferentes, entre los cuales se puede encontrar una situación que nada tenga que ver con el trabajo y la rutina habitual en la oficina o en la fábrica. Una de esas situaciones es la que guarda estrechas conexiones con lo deportivo. Y es que practicar deporte con los compañeros de trabajo es cada vez más habitual.

La cantidad de deportes que se pueden practicar en equipo con amigos o compañeros es ilimitada. Desde el fútbol o el fútbol sala hasta el balonmano, salidas ciclistas en equipo o la más reciente moda del pádel. Cualquier cosa es buena para nuestro cuerpo y para afianzar las relaciones con otras personas.

El fútbol ha sido el deporte escogido en mi caso. En la actualidad me encargo de dirigir una empresa dedicada a la fabricación, venta y distribución de toda clase de bollos y dulces. La entidad está compuesta por un total de 10 personas (hombres y mujeres) que tenemos algo en común: la pasión por el balompié. De ahí que decidiéramos participar en un torneo de fútbol 7 entre empresas de nuestro municipio. Alonso, uno de los trabajadores, había sido el encargado de promulgar la idea, que había sido considerada adecuada por todos.

La ilusión nos embargó a todos y a mí el primero. Quería demostrarles a los empleados que yo también era una persona llana y normal a pesar de mi condición de jefe. Jugar al fútbol me parecía una idea extraordinaria para que mis compañeros me vieran como a un igual en vez de como a alguien superior. Mi filosofía siempre ha sido aquella que defiende la existencia de una jerarquía en el mundo de la empresa, pero una jerarquía más bien simbólica y carente de privilegios con respecto al resto de los estamentos. Una de las mejores actividades para demostrarlo no era otra que jugar al fútbol.

No obstante, teníamos algún problema. Muchos de nosotros y nosotras necesitábamos botas de fútbol puesto que o no teníamos o de las que podíamos disponer estaban viejas y raídas. Fue entonces cuando comenzamos a obtener información sobre diferentes entidades dedicadas a la venta de un elemento tan importante para los amantes de la práctica futbolística. Después de adquirir algunas nociones iniciales, empezamos a comprar el material. Optamos por estas botas de fútbol baratas y una equipación personalizada con el nombre de cada uno.

Variedad y protección para la práctica del fútbol

Nos pusimos en contacto con los profesionales de aquella tienda online y gracias a ello nos enteramos del estupendo catálogo del que disponía. Los modelos y diseños eran de lo más variopintos y la seguridad y la protección eran los denominadores comunes de todos ellos. Se trataba de una oportunidad pintiparada para que comenzáramos a practicar al fútbol entre los compañeros de trabajo y no la pensábamos desaprovechar.

Y no lo hicimos. Todos aquellos que no disponíamos de zapatillas idóneas hicimos un pedido a Marians Sport. El precio de las zapatillas era extraordinario en comparación con el que habíamos visto en otras tiendas de la competencia y eso nos hacía sentir muy afortunados. Podríamos hacer lo que más nos gustaba sin tener que asumir un desembolso económico importante. ¿Qué desventajas podría suponer eso?

Desde que a todos y a todas nos llegaron las zapatillas han sido varias las veces en las que hemos podido quedar para echar un partido. El resultado no ha podido ser más beneficioso para nosotros ni para la empresa: hemos disfrutado de nuestros días libres practicando un deporte que nos encanta y además hemos conseguido estrechar los lazos entre nosotros y así hacer grupo.

Desde mi posición de dirigente, lo cierto es que no me puedo sentir más afortunado al comprobar que la práctica del fútbol ha ayudado a todos los empleados a adquirir una costumbre de trabajo en grupo que también trasciende a las actividades de la empresa. Esto demuestra que el fútbol y el deporte en general puede traer connotaciones más que positivas. Y, si se cuenta con un buen calzado para su práctica, las ventajas adquirirán una versión superlativa.