¿Necesito un abogado?

12 marzo, 2020
¿Necesito un abogado?

En muchas ocasiones, las personas pensamos que vamos a ser capaces de solucionar situaciones delicadas que nos ocurren a lo largo de nuestra vida, por nuestra propia cuenta. La realidad es que, en la mayoría de los casos, para no lamentarnos necesitaremos la ayuda de un profesional que reconduzca la situación y vele por nuestros intereses personales.

Lo que pensamos que es de sentido común puede que no esté recogido tal y como esperamos en las leyes, y hacer un mal planteamiento, no cumplir los plazos, y no tener experiencia puede jugarnos muy malas pasadas. Algo que puede resultar relativamente sencillo para un profesional para nosotros puede convertirse en un problema cada vez más gordo y en caso de reclamaciones, aunque seamos las víctimas, salir doblemente perjudicado.

En definitiva, son muchas las necesidades y quebraderos de cabeza que se pueden solucionar levantando un teléfono o haciendo un click en webs como Tuappabogado, donde te ayudarán a ponerte en contacto con un abogado especializado en el tema que quieras solucionar.

¿Qué cualidades tiene un buen abogado?

Una de las primeras virtudes que tiene que tener un abogado, al que ya se le presuponen los conocimientos necesarios, es la de generar confianza. Esto se consigue con integridad, siendo sincero con su cliente. Estando de su lado, pero sin perder la perspectiva. Algo que puede hacer al no tener el juicio nublado por los sentimientos. Los casos se pueden perder o ganar, pero si el cliente siente que el abogado que ha tenido es de fiar, es muy posible que la persona quede satisfecha con su trabajo y habla bien de él.

Discutir, persuadir y negociar. Estas capacidades marcan la diferencia. En el momento en que nos encontramos dos versiones opuestas, hay que discutir cuál de ellas es la verdadera, y hay que hacerlo de forma coherente y educada. Discutir, al fin y al cabo, es todo un arte.

Más adelante, entrará en juego la persuasión. El trabajo del abogado es tratar de convencer al oponente, al juez, al jurado, de que su versión es la acertada, usando su capacidad de argumentación, mostrando solidez en su discurso y haciendo una exposición lógica de las ideas que demuestran que lo que está diciendo es verdad.

Pero, sobre todo, necesita ser un buen negociador. Son muchas las ocasiones en que sentarse y llegar a acuerdos evitará la vía judicial, por lo que ser capaz de reunir a las partes y conseguir un trato justo, pensando siempre en el beneficio de su defendido, puede ahorrarle tiempo de angustia e incertidumbre.

Momentos especiales

Es posible que a lo largo de nuestra vida contemos con la ayuda de un abogado que nos trasmita confianza para que nos solucione aquellos trámites rutinarios de los que queremos desentendernos. Sin embargo, hay momentos concretos que debemos plantearnos buscar a alguien con la especialización suficiente para llevar temas importantes y puntuales.

Casos como accidentes de tráfico, negligencias médicas y tramitaciones de herencias, precisan del asesoramiento de un abogado que cuente con los conocimientos y la experiencia práctica suficiente para conseguir nuestros objetivos, con garantías.

Hay empresas que se dedican a llegar a acuerdos con las compañías aseguradoras en casos de accidentes de tráfico. Lo que intentan es tramitar la indemnización de forma rápida, sin demasiado trabajo y sin pretender aportar valor al acuerdo. Un abogado especialista, además de la especialización, cuenta con colaboradores de diferentes disciplinas: medicina legal, peritos expertos en reconstrucción de accidentes, investigadores, abogados especialistas en responsabilidad civil y abogados especialistas en reclamación de incapacidades permanentes. Entre todos colaboran elaborando la mejor estrategia y pidiendo las pruebas imprescindibles para la determinación de la responsabilidad en el accidente y para la acreditación de los daños y perjuicios. La experiencia les permite ir más allá de las lesiones, valorando perjuicios que puedan afectar a la futura vida laboral y social del perjudicado. Las cifras de muertos en carretera en 2.019, ascendió a 1.098 personas, siendo la cifra más baja de la historia. Aún así el tráfico es una de las principales causas de fallecimiento en España.

Por su parte, un procedimiento de reclamación por negligencia médica es totalmente distinto a cualquier otra clase de proceso judicial. En estos casos se necesita un alto grado de especialización, que dote al abogado de la capacidad para entender documentos con términos médicos. Los contactos también son importantes. En este tipo de casos, se necesitará la realización de un informe pericial por parte de un perito, que tendrá mucho peso en el momento del juicio, por lo que siempre es una ventaja dejarlo en manos de personas de confianza.

Con respecto a tramitar una herencia, necesitamos un abogado que sea capaz de asesorarnos sobre cuáles son las opciones más rentables para los herederos, los plazos en los que deben hacerse las gestiones y las obligaciones que adquirimos al aceptar la herencia. Todo ello antes de empezar cualquier trámite, de tal forma que no surjan sorpresas desagradables al heredero una vez reciba la herencia.

En definitiva, la gran ventaja que nos da trabajar con especialistas es obvia, pero, además es práctico. Si contamos con el asesoramiento de una persona que conoce la terminología empleará su tiempo en buscar la mejor estrategia, pero no en estudiar los documentos, lo que se traduce en menos horas de trabajo y eso repercute en muchas ocasiones en el importe total de los costes.