Preguntas y respuestas para una asesoría fiscal

23 noviembre, 2018
Preguntas y respuestas para una asesoría fiscal

Cuando te decides a montar una empresa, una pyme o hacerte autónomo tienes que tener claro que el camino será complicado. Y más en este país donde no se ayuda nada por parte del Gobierno y donde siguen siendo los ‘paganinis’ de todo. No es normal que se pague casi 300 euros por ser autónomo, dando lo mismo lo que factures. Es decir que paga lo mismo el que ingrese 500 euros al mes que el que gane 3000 euros. De locos. Por eso lo primero que tienes que hacer es contratar los servicios de una asesoría fiscal.

Desde Martin Laucirica nos informa de las principales preguntas y dudas con las que llegan los empresarios a una asesoría fiscal.

¿Cada cuanto tiempo se presentan las declaraciones fiscales?

Las declaraciones de IRPF e IVA se presentan trimestralmente. Además con carácter anual se presentan los resúmenes de IRPF, IVA y el Impuesto sobre Sociedades. Una asesoría fiscal se ocupa de preparar las liquidaciones , anticiparle el resultado de las mismas y en su caso presentarlas en Hacienda.

¿Qué impuestos tiene que pagar una Sociedad?

Debe ingresar las cantidades retenidas ya sea a sus trabajadores, o a los profesionales con los que colabore. También debe ingresar las retenciones por alquiler o rendimientos del capital mobiliario que haya pagado, en su caso. También hay que pagar el importe que resulte de restar el IVA soportado,  el IVA que haya repercutido.  En función de la marcha del negocio y si ha obtenido beneficios deberá pagar en concepto de Impuesto sobre Sociedades, cantidades que oscilan entre el 20% y el 30%, dependiendo de diferentes factores.

¿Quién entrega los documentos?

La asesoría fiscal se ocupa de presentar todas las declaraciones fiscales ya sean positivas, negativas o sin actividad. Todo ello ya sea con certificado digital como colaborador social o con el del propio cliente o mediante apoderamiento.

¿Es posible aplazar y fraccionar los pagos?

Sí, la asesoría se ocupa de preparar la solicitud de aplazamiento teniendo en cuenta la tesorería y las posibilidades de pago. La necesidad o no de garantías viene marcada por el importe a aplazar siendo necesarias cuando la cantidad aplazada supere los 6.000 euros.

¿Qué requisitos deben tener las facturas que emito y las que recibo para que sean válidas a efectos contables y fiscales?

Las facturas recibidas deben cumplir que la facture esté numerada y poner los datos de quien la emite (Nombre, dirección y CIF) y los datos de quién la recibe (Nombre empresa , dirección y CIF) y aparecer desglosado el IVA. Hay muchos proveedores que si no dices nada te dan un albarán o una nota que no tiene efecto de factura. Para que sea deducible en Sociedades bastaría en principio con que vinieran los datos completos de quién la emite, por ejemplo gasolina, restaurante, pero siendo lo más correcto que aparezcan detalladas como te he puesto en el párrafo anterior.

¿Realmente se consiguen subvenciones a fondo perdido?

Si, aunque es complicado por la cantidad de requisitos que se piden, sobre todo a nivel de documentación. También necesitan de un seguimiento para seguir aportando justificantes durante el periodo requerido en cada subvención concreta. Por otra parte estas subvenciones tardan en llegar por lo que no se debe contar con ellas para empezar con el proyecto de una empresa.

No te olvides del certificado digital. La FNMT-RCM, como Prestador de Servicios de Certificación, es la encargada de emitir diferentes tipos de certificados electrónicos mediante los cuales podrá identificarse y realizar trámites de forma segura a través de Internet. El asesor deberá guiar al emprendedor que lo necesite para la obtención del certificado digital, ya que es imprescindible para la gestión del negocio.

Hay que tener en cuenta que el sector de la asesoría fiscal está viviendo una verdadera revolución tecnológica, en muchos casos desconocida por sus clientes. El trabajo tradicional de las asesorías ha dado un cambio de 180º con la irrupción de la digitalización y las relaciones electrónicas con Hacienda y con las distintas administraciones públicas. Por eso lo mejor es ponerte en manos de profesionales y que sean ellos los que lleven las cuentas para no tener un disgusto.