Abogados: Los primeros aliados en el proceso de creación de una empresa

7 julio, 2020
Abogados: Los primeros aliados en el proceso de creación de una empresa

Una empresa exitosa depende de no solamente de una buena idea y de un buen enfoque, sino de muchos factores que tienen que ver con diferentes puestos de trabajo que son fundamentales para que nuestra pequeña idea, comience a tener forma y que pueda comenzar a dar sus primeros pasos.

Para emprender, es necesario que contemos con un buen equipo que nos ayude a llevar nuestras ideas a cabo, pero que también nos ayude a proteger nuestra inversión. Comenzar un proyecto puede ser agotador tanto para nuestro cerebro, nuestro cuerpo, pero también para nuestras cuentas bancarias. Por lo que es indispensable tener a alguien de confianza que nos ayude a cubrir con toda la normativa legal de la forma correcta, para que nos evitemos el gasto innecesario en papeleo doble, por haber cometido el error de no delegar esa responsabilidad a quien sabe llevarla a cabo.

Los abogados son indispensables para poner en funcionamiento el emprendimiento que tenemos en mente, y si bien es cierto que ellos no se enfocan en la parte creativa, son ellos los que permiten que la empresa esté blindada ante problemas legales, y sin ese tipo de problemas, podemos poner nuestra mente a trabajar en otros aspectos importantes de la empresa.

Es por ello que contar con un abogado en nuestras filas, es una necesidad. Y para explicarnos sus funciones en el asesoramiento legal, conversamos con los especialistas en asesoría fiscal, jurídica y laboral de García Álvarez y Piñero Abogados, quienes con más de 40 años de experiencia en la rama, son los indicados para responder a nuestras interrogantes.

Razones por las que cualquier empresa necesita un abogado corporativo

Los abogados no son sólo necesarios cuando tenemos un problema, si contamos con ellos todo el tiempo, estamos protegiendo a nuestra empresa, a nuestros clientes y a nosotros mismos, por lo que compartiremos las razones más importantes por las que debemos contar con uno

  • Relaciones con clientes y proveedores blindadas

Si queremos tener las condiciones de nuestros tratos con los clientes y proveedores, saber qué significan las diferentes cláusulas y cómo actuar ante una eventualidad tanto positiva como negativa, dependemos enteramente de un abogado. El ciudadano común, no tiene el conocimiento legal para poder actuar de forma que las leyes favorezcan a todos los actores dentro de una negociación.

Un buen abogado, nos garantiza que todo contrato o negociación que vayamos a llevar a cabo, esté protegida y que permita, en caso de llegar a necesitarlo, a una mediación de conflictos, antes de llegar a un incómodo, costoso y temido juicio.

  • Uso correcto de los datos de clientes y proveedores

En España puedes ser multado por una suma que va desde los 900 hasta los 600.000 euros, si no se respetan los datos de clientes y proveedores. Y no solamente nos referimos al uso indebido de datos, sino a algo tan sencillo como enviar un correo electrónico -sin su consentimiento- con nuevas ofertas.

Para evitar problemas de este tipo, es ideal contar con la guía de un especialista que conozca las medidas tomadas por la Agencia Española de Protección de Datos, de forma que sepamos que cualquier contacto con clientes o proveedores, es aceptado por ambas partes y que no estamos incumpliendo con ninguna normativa legal.

  • Conocer y adaptarnos al entorno online

Es evidente que vivimos en una era digital y que si buscamos hacerle un hueco en el mercado a nuestro negocio, debemos buscar posicionarnos de una forma beneficiosa en el uso de las tecnologías y de las herramientas que ella nos proporciona.

Para ello, es indispensable de un abogado que se mueva como pez en el agua con las tecnologías y con la seguridad on line, pues es él quien nos indicará la forma en la que nos enfrentaremos al complejo mundo del comercio electrónico, la protección de datos personales, la firma electrónica, los sorteos y promociones o cumplir con la política de cookies.

Un fallo en este particular no solamente puede perjudicarnos como empresa con una multa, sino que puede perjudicar a múltiples personas. Por lo que el cuidado en lo que se refiere a los aspectos legales debe ser prioritario para la empresa y atendido por un abogado o equipo legal.

  • Contratar personal de trabajo

Es evidente que una empresa no solo se hace de productos y de ideas, necesita un talento humano que trabaje en ella y que es el verdadero corazón del negocio. Pero para poder conformar ese equipo de trabajo, se necesita tener muy clara la normativa legal en ese particular.

Los cambios en las leyes afectan directamente la contratación laboral, movilidad funcional de los trabajadores, posibilidad de modificar la jornada de trabajo, el horario, el salario, flexibilización en los despidos, etc. Y para estar al día de ello y ser eficaces en la aplicación de medidas, un abogado es el indicado para ese trabajo.

  • Proteger el patrimonio personal

Es claro que comenzar un negocio siempre es una gran inversión, pero debemos pensar que proteger nuestro patrimonio, es algo que no debemos olvidar por la emoción de un nuevo proyecto, la Ley de Sociedades de Capital puede llevar al administrador o miembros del consejo de administración de una Sociedad Anónima o de Responsabilidad Limitada a responder con su patrimonio personal por la mala gestión de su sociedad. Teniendo a un abogado en el equipo, se toman las medidas legales necesarias para evitar los errores que podrían ponernos en una situación de este tipo.

El trabajo de un abogado también es preventivo, contar con ellos nos garantiza estar haciendo las cosas de la forma correcta y nos evita a largo plazo problemas muy complicados de resolver.

Funciones reales de un abogado corporativo

Cuando hablamos de una empresa, estamos hablando de un tipo de abogado especializado en el área, si tenemos un fuerte dolor de muelas, no vamos al traumatólogo, sino al odontólogo. Lo mismo ocurre con las ramas del derecho. Un abogado corporativo es el indicado para ayudarnos a navegar dentro de las leyes que afectan a las empresas. No serviría de nada contar en nuestras filas con un abogado especializado en disputas familiares, porque aunque su trabajo sea excelente, no tiene el conocimiento de leyes que afectan a nuestro negocio.

Por ello, es importante conocer las verdaderas funciones de un abogado corporativo, estas son:

  • Deber de revisar, redactar y negociar todos los contratos comerciales de la empresa
  • Tramitar el tipo de licencia que la empresa necesite para operar
  • Planificar cada uno de los pasos que la empresa vaya a dar, a fin de visualizar las oportunidades y los riegos que tiene la compañía a la hora de comenzar una negociación
  • Proveer mediaciones para las disputas con clientes, empleados o proveedores
  • Representar a la empresa en asuntos legales de diversa índole ante un tribunal judicial
  • Garantizar el cumplimiento de las regulaciones y las leyes

En resumen, su función es encargarse de cumplir a cabalidad con lo referente a la permisología legal que necesita nuestra empresa para trabajar, contrataciones, ser partícipe de todo proceso de negociación que vaya a realizar la empresa y vigilar que todo lo dicho en esos contratos, no solamente beneficie al negocio, sino que minimice la posibilidad de problemas a largo plazo, mantener al día todo lo relacionado con actualización en regulaciones y leyes, etc.

Ventajas de contar con un asesoramiento legal

El asesoramiento legal, como hemos mencionado antes, es imprescindible para el funcionamiento eficaz de nuestro negocio, sin embargo, conocer las ventajas que nos ofrece tenerlo, nos convencerá indiscutiblemente de contar con un abogado a tiempo completo, que se convierta no solo en un miembro importante del equipo humano, sino en un guardián que beneficie nuestro negocio:

  • Ganas asesoría para otras áreas de la empresa, permitiendo así la integración y ayuda para cuestiones que involucren cooperativas de trabajo, tercerizados, entre otros.
  • No tienes que confiar tu negocio a un extraño cada vez que necesites resolver situaciones legales.
  • Mientras menor sea el gasto en acciones judiciales y cuestiones jurídicas, mayor será el beneficio, y la inversión puede ir a otros fines que beneficien el crecimiento de la empresa
  • Ayuda en la elaboración de contratos, lo que disminuye la posibilidad de errores y posteriormente problemas legales.
  • Garantiza la seguridad de la información jurídica de nuestra empresa.

Como comentamos anteriormente, una empresa no se hace ni se mantiene únicamente de una buena idea, ni de toda la disposición al trabajo que podamos tener. Una empresa requiere de muchos aspectos legales que no pueden ser llevados a cabo, sino por los profesionales del derecho.

Los abogados cumplen una función primordial que debe ser tomada con toda la seriedad y responsabilidad que amerita, pues de su buen funcionamiento dependerá el funcionamiento general de nuestra empresa. Por lo que es imprescindible contar con un buen equipo de asesoramiento legal en el que podamos confiar, pues lo más importante entre un abogado y su cliente, es la confianza absoluta entre parte y parte. Trabajar en equipo, es la mejor y más eficiente forma de impulsar una empresa, y la relación con los abogados, sólo garantizará un mayor y beneficioso impulso.