Las Ventajas de ser tu propio Jefe

30 septiembre, 2016
Las Ventajas de ser tu propio Jefe

Dicen que quién no se arriesga, no gana, y quizás esta sea la clave si estás pensando en emprender tu propio negocio.

Son muchas las fórmulas para triunfar como empresario, si bien, todas se reducen a una gran confianza en uno mismo, así como a creer plenamente en el proyecto que se quiere emprender.

Está claro que todo aquel que decide lanzarse y apostar por un proyecto propio, asume ciertos riesgos, principalmente financieros, pero no está de más recordar algunas de las ventajas de ser tu propio jefe.

Cuando decides ser tu propio jefe, te liberas de los horarios impuestos, tú eres el que elige cuándo empieza y cuándo acaba de trabajar.

De este modo, tienes total libertad a la hora de administrar tu tiempo y la oportunidad de desarrollar toda tu creatividad con nuevas ideas que no pasarán por la supervisión de nadie más que tú mismo.

Cada día de trabajo será diferente, nuevos estímulos y retos que distarán mucho de las rígidas jornadas laborales tradicionales.

También podrás elegir tu lugar de trabajo a tu gusto, tanto a la hora de decorarlo como en el momento de contratar a las personas que querrás que formen parte de tu equipo.

Los tiempos están cambiando y, pese a que son muchos los riesgos que se asumen al decidir apostar por uno mismo, las nuevas tecnologías ayudan no solo a la aparición de nuevas profesiones sino también a facilitarles el trabajo a quienes decidan tomar este camino.

Las Nuevas Tecnologías ayudan a los nuevos emprendedores

Cada vez son más las personas que, descontentas con sus condiciones laborales, deciden emprender u optar por la fórmula de hacerse autónomos.

Si bien en nuestro país, la situación de muchos autónomos no es la más idónea, dadas las altas cuotas mensuales que deben pagar para estar dados de alta en la Seguridad Social, así como los gastos de Gestoría y retenciones del IRPF, esto no desanima a muchos trabajadores por cuenta ajena a pasarse a trabajadores autónomos.

Además, cada vez son más los trámites que pueden hacerse de manera online, con lo que se agiliza mucho todo el papeleo que conlleva administrar tu propio negocio.

También empiezan a aparecer alternativas a las gestorías y asesorías tradicionales, en forma de cooperativas online que ofrecen sus servicios a aquellos autónomos que no pueden asumir las altas cuotas mensuales. Estas cooperativas online ofrecen a quienes quieren pasar a trabajar por cuenta propia, soluciones adaptadas a su situación, siempre en la vía legal.

En mi caso, la aparición de estas alternativas y la ayuda de los nuevos avances tecnológicos fueron una de las claves para que hiciera realidad mi sueño de tener mi propia tienda online de moda de mujer.

Llevaba muchos años trabajando como diseñadora gráfica, pero me apasiona la ilustración de moda y la moda de mujer desde siempre.

Necesité el apoyo de mi familia y el empujoncito de algunos amigos íntimos para terminar de dar el paso.

Al principio, empecé como bloguera de moda, ya que podía aunar mis dos grandes pasiones el diseño gráfico y la moda.

Mi blog empezó más como un hobby para disfrutar en mi tiempo libre, pero fue ganando popularidad por la calidad de su diseño y la originalidad de mis looks, así que cada vez tenía más seguidores y algunas marcas de moda se empezaron a interesar en mí.

Fue entonces, cuando varios amigos me animaron a monetizar el blog y crear algo propio aprovechando que mi popularidad en el sector iba en aumento.

Decidí arriesgarlo todo, dejar un trabajo seguro y lanzarme a abrir mi propia tienda online con algunos de mis propios diseños y otras prendas que compraba a mayoristas de moda.

Sobre todo, trabajaba con HHG, me gusta mucho esta mayorista de moda, ya que cada temporada saca dos colecciones anuales de moda de mujer al por mayor. Sus diseños son muy afines a mi sello personal que defiende una idea de mujer actual, moderna y cosmopolita.

Gracias a la popularidad de mi blog y al trabajo con mayoristas de calidad mi negocio empezaba a funcionar.

Es cierto que implica un enorme esfuerzo, sobre todo en la etapa inicial, pero si algo tenía claro hasta entonces es que para conseguir mejorar uno siempre tiene que esforzarse y dedicarse en cuerpo y alma a lo que quiere conseguir.

Tras la perseverancia y el trabajo duro siempre aparece el éxito tarde o temprano y, a pesar de las largas jornadas de trabajo, lo hacía para impulsar una idea propia y saber que estás luchando por tí, al final del día es la mayor de las satisfacciones.