Un vehículo fiable es fundamental para tu comercio

21 octubre, 2016
Un vehículo fiable es fundamental para tu comercio

Todos los que regentéis un pequeño o mediano negocio conoceréis de sobra las ventajas que implica poseer un vehículo propio para realizar los desplazamientos a los que nos obliga el trabajo. Muchas veces no valoramos un tesoro como éste hasta que sufre algún problema y nos vemos obligados a pedir un vehículo de sustitución a toda prisa para evitar consecuencias negativas para nuestros intereses.

Y es que siempre ha sido importante tener un vehículo amplio y fiable para que un negocio funcione con garantías. ¿Qué mejor manera que disponer de uno de ellos para repartir nuestro propio género en el radio de acción que tengamos? ¿De qué otro modo podríamos ejercer esa labor sin que supusiera un desembolso económico superior al que implica tener uno de ellos?

En nuestro negocio, tener uno de esos vehículos es una condición sine qua non. Nos dedicamos a la elaboración, la venta y el reparto de todo tipo de bollería en la provincia de Lugo. Ese radio de acción del que hablaba antes es, en nuestro caso, bastante grande porque cubrimos nuestra provincia al completo (desde Viveiro hasta Monforte de Lemos) e incluso llegamos a varios municipios de las provincias de La Coruña (Betanzos) o Pontevedra (Lalín). Por eso nos es tan necesaria la adquisición de un vehículo que sea espacioso para poder completar nuestra ruta de reparto.

Cuando la furgoneta que teníamos comenzó a dar problemas, los tres socios que componemos el comercio lo vimos claro: era el momento de comprar un nuevo vehículo. Por tanto, comenzamos a recabar información para hacernos con uno nuevo. Habíamos escuchado noticias respecto a varios de los concesionarios de la provincia, pero nos habían recomendado especialmente que contactáramos con los responsables de la página web www.pardoautomocion.com, cuyo concesionario tenía una amplia gama de vehículos y de marcas.

Así lo hicimos y comprobamos la veracidad de dicha información. En aquel concesionario tenían muchos automóviles que podían ser de nuestro interés. Finalmente, y tras meditarlo algún tiempo, terminamos decantándonos por una Opel Vivaro de 115 caballos, que tenía cinco años y un total de 86.000 kilómetros recorridos. Nos parecía una adquisición bastante aceptable y a un precio bastante asequible, tanto que podríamos incluso pagarla de inmediato sin tener que estar sometidos a una letra mensual.

A seguir trabajando con fluidez y regularidad

Cuando tuvimos el vehículo en nuestro poder, no tardamos en comenzar a darle uso. El trabajo rara vez se detiene, y ya teníamos que repartir nuestras magdalenas, borrachos y demás productos a todas las tiendas que dependen de nosotros para tener género. Los tres socios solemos realizar los repartos al menos una vez por semana ya que vamos rotando en el ejercicio de nuestras funciones (uno reparte y los otros dos elaboran los productos). Por eso, cuando me tocó salir a mí a repartir por primera vez con nuestra nueva Opel, pude valorar la estupenda adquisición que habíamos realizado.

Efectivamente, todo en ella funcionaba a las mil maravillas. Se trataba de una furgoneta suave, que no hacía demasiado ruido y que tenía mayor velocidad que el vehículo anterior. Además, con el tiempo pudimos comprobar que el consumo de gasolina era mucho menor que la furgoneta que habíamos tenido, por lo que también disfrutamos de un ahorro en carburante, cuestión esta para nada despreciable teniendo en cuenta los precios en los que se mueve este elemento en la actualidad.

De esta manera es como conseguimos seguir ejerciendo nuestro trabajo con normalidad y con una mayor comodidad, pues ahora podíamos estar seguros de que nuestro medio de transporte de género no nos iba a dejar tirados en ningún momento. Las cosas marchan muy bien, nuestros clientes están contentos con el género que les proporcionamos y con la puntualidad con la que se lo entregamos. Y eso se traduce en prosperidad para nuestro comercio.