Hoteles de lujo, un negocio muy rentable

15 enero, 2017
Hoteles de lujo, un negocio muy rentable

La apertura de un hotel de lujo es una gran oportunidad de negocio que ofrece una gran rentabilidad a medio plazo, y aunque evidentemente tiene sus riesgos, es sin duda una inversión bastante segura.

¿Cómo hacerlo?

Independientemente del tipo de hotel que se pretenda abrir, es fundamental echar un vistazo al resto, e imitarles en todas aquellas cosas que hacen destacar a un hotel por encima del resto, analizando la situación particular de cada uno e intentando descubrir cuál es el secreto del éxito de los principales establecimientos hoteleros.

Abrir un hotel de lujo, implica algo más que un servicio de alojamiento y restaurante, debe proporcionar además otros servicios adicionales como la piscina, el spa, el gimnasio, sala de reuniones o boutiques. Un establecimiento de estas características debe añadir valor a la experiencia de sus clientes con un toque de exclusividad, que los haga sentir especiales. Por ello debe contar con un servicio de profesionales de excepción y preocupados en todo momento por dar respuesta a las necesidades de cada cliente, con un trato atento y servicial y tratando de ofrecer siempre soluciones a cada problema que pudiera surgir. Lo ideal sería disponer de un personal culto y formado, con idiomas y educación excelente.

Ejemplos de grandes hoteles de lujo serían el Burj Al Arab en Dubai, el Hotel de Glace en Canadá, The Fairmont Kea Lani Maui en Hawaii, The Atlantis en Las Bahamas y en España la cadena hotelera Mercers Hoteles, que se caracteriza por ubicar sus hoteles de lujo en edificios de interés cultural, patrimonial y artístico en los centros históricos, en Barcelona, Sevilla y próximamente en otras ciudades emblemáticas de la geografía española. Su filosofía,  combinación de la herencia cultural y arquitectónica, con la excelencia de un servicio exclusivamente centrado en superar las más altas expectativas de nuestros huéspedes, hace que sus hoteles de lujo se sitúen entre los mejores de toda Europa.

He decidido abrir un hotel de lujo, ¿y ahora qué?

Ahora que ya sabes el tipo de hotel que quieres y la oferta de servicios con los que contarás, toca elegir la ubicación perfecta. Nueva York, Londres, París, Barcelona, Madrid o Sevilla, pueden ser una excelente oportunidad, ya que en estas ciudades se localizan los mejores hoteles de todo el mundo.

La parte del papeleo es la más frustrante de todas, pero es lo que hay. Antes de nada has de pedir la licencia de apertura y el permiso de obras, además de determinados seguros en función de los servicios ofertados, como por ejemplo el seguro de responsabilidad civil. La reforma será inevitable y lo mejor sería encargarla a una agencia de diseño de reconocido prestigio.

Promociónate, tanto en las redes sociales como en las principales webs de viajes. Crea tu propia página web atractiva con un buen álbum de fotos que deje ver las maravillas del hotel y que invite a hospedarse en él. Y no te olvides de las reservas online, todo hotel de lujo deberían contar con este sistema.

Contrata al mejor equipo de profesionales que puedas encontrar, haz entrevistas y selecciona al personal con la ayuda de un experto o experta en recursos humanos. Sólo el personal más formado, más experimentado, más cualificado, ha de formar parte de tu plantilla. Ten en cuenta que tendrás una clientela internacional, por lo que tus empleados deberían saber varios idiomas, por lo menos español, en caso de estar en España e inglés, y dependiendo de la comunidad autónoma en la que se encuentre, debe poder desenvolverse perfectamente en la lengua propia de la comunidad, en el caso de que la comunidad en cuestión cuente con lengua propia. Este sería el caso de Galicia, País Vasco, Cataluña, la Comunidad Valenciana o Baleares.

Por último, haz que tu hotel sea especial, que hablen de él y ofrece algo que nadie más pueda ofrecer, en la exclusividad se encuentra la clave del éxito, y más aún si se trata de un producto de lujo.

El lujo es una necesidad que empieza cuando acaba la necesidad

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