Últimas voluntades

27 noviembre, 2016
Últimas voluntades

Mi madre está en fase terminal de cáncer de páncreas y por muy dolorosa que sea esta situación, ella ha decidido, sin embargo, acercarse para redactar su testamento hasta el despacho Matías Carrillos Asesoría, un establecimiento ubicado en Alicante formado por asesores fiscales y tributarios, contables, abogados, economistas y graduados sociales, que ofician desde el año 1998 ofreciendo soluciones y un trato personalizado y permanente a sus clientes. Mis padres conocen a algunos de los profesionales del despacho por haber recurrido ya a ellos en el pasado y por haber quedado muy satisfechos con el recibimiento y resultado que obtuvieron. Con lo cual, cuando mi madre se empeñó en que tenía que ir a verlos para redactar sus últimas voluntades, consentimos en llevar a nuestros padres hasta allí para que así fuera. Son temas difíciles de tratar pero de los que, no obstante, es necesario hablar para que no haya luego problemas entre los herederos una vez que llegue la muerte de la persona en cuestión. Por ello, siempre es mejor en estos casos dirigirse a profesionales en la materia. De hecho, y por si os interesara saberlo, éstos también son expertos en reclamaciones judiciales a morosos e impagados, procedimientos monitorios, contratos civiles, arrendamientos, arras, privados, mediaciones entre partes, recursos administrativos, de reposición, apelación y casación, reclamaciones económicas o administrativas, procedimientos contenciosos administrativos, separaciones y divorcios, accidentes de tráfico e interposición de denuncias y querellas, etc. Son muy conocidos y apreciados en el sector por la buena labor que desempeñan en las distintas áreas citadas y por su gran profesionalidad. Son, además, cercanos y respetuosos y eso es también muy importante.

¿Qué es un testamento?

 Un testamento es sencillamente un documento redactado ante un profesional que contiene las últimas voluntades de una persona sobre la manera de repartirse sus bienes cuando él falte. Existen de varios tipos: ológrafo, notarial cerrado, etc., y son recogidos en escritura pública basándose y ajustándose a la ley en curso. Asimismo, el profesional encargado de conservar el testamento, debe entregar un parte al Registro de Últimas Voluntades para informarles de su existencia. Una cosa que debéis tener en cuenta es que cuando la persona que quiere hacer su testamento está casada y con hijos, el modelo de testamento que más se suele utilizar es aquel en el que la pareja se deja el usufructo el uno al otro y nombran a los hijos como herederos. Se trata de un testamento individual, por lo cual, cada cónyuge debe hacer el suyo. Este testamento consiste en nombrar al viudo o viuda usufructuario/a de todos los bienes del matrimonio, además de otorgarle el derecho a quedarse en la vivienda familiar mientras viva sin que los hijos puedan oponerse a ello. Es solamente a partir del fallecimiento de los dos cónyuges –aunque se haya vuelto a casar el viudo o la viuda– que los hijos podrán adquirir la propiedad de los bienes como lo habían decidido sus progenitores estando en vida. Otro detalle que me parece importante subrayar, es que se trata de algo muy personal y que por ello no es obligatoria la presencia de testigos. Ello sólo ocurre en casos muy particulares y señalados (enfermos, etc.). Por otra parte, que un individuo no pueda dar por completo su patrimonio a quien le dé la gana en España, no es verdadero, puesto que en la ley española existe la figura jurídica que marca los límites del reparto a los “herederos forzosos” o legitimarios. Éstos son por orden: los descendientes de la persona fallecida, sus ascendientes y el cónyuge. Tal y como os lo he dicho más arriba, de estas cosas no nos gustan mucho hablar cuando las personas están todavía en vida. Sin embargo, es necesario para impedir disputas y malos rollos una vez que ya no esté la persona en cuestión para poner paz. Por ello, debéis acudir siempre a un profesional, tal y como lo hemos hecho nosotros dirigiéndonos al despacho Matías Carrillos Asesoría, para que no haya ningún problema luego. ¡Cuántas personas no he visto yo, en efecto, pelearse y quedar mal después del fallecimiento de sus padres u otros allegados! Por esa razón, es importante prevenir y dejarlo todo escrito y bien atado mientras se está en vida para que estos sucesos desagradables no ocurran después. ¡Avisados estáis!